Rotondas, movilidad y seguridad de peatones y ciclistas

14 11 2014

En esta ciudad nuestra, que es de ellos, el equipo de gobierno del PP hace tiempo encontró la panacea a todos los problemas de movilidad urbana: construir una rotonda. Así, la progresiva sustitución de cruces regulados por semáforos por rotondas reguladas igualmente por semáforos ha sido el gran hallazgo para resolver todos los atascos, o por lo menos, en este activismo frenético y compulsivo que se ha convertido la política local, para dejar constancia que al menos se ha hecho algo.

Este otoño, además de todos los problemas de tráfico que han generado los nuevos accesos provisionales al hospital, en Salamanca, nos hemos encontrado-sufrido las obras simultáneas para convertir en rotondas los cruces de la Avda. de Portugal con Torres Villarroel y de Peña de Francia con la Avda. de los Maristas. Hemos de aceptar que los estudios de movilidad que aconsejaron estas modificaciones se hicieron antes de evaluar la incidencia que los mencionados cambios en los accesos al hospital provocarían en el resto de las calles, que asumirían parte de esos desplazamientos que antes se efectuaban casi de forma exclusiva por el Paseo de San Vicente. Lo cierto es que el caos generado por estas dos actuaciones ha superado con creces las previsiones y la paciencia de muchos salmantinos. Lo que parece seguro es que el momento no ha sido el correcto y que, a todas luces, habrían provocado menos problemas si se hubiesen acometido antes de la modificación de los mencionados accesos al hospital.

Obras en la rotonda entre Peña de Francia y Avda de Maristas. Un peligro más para los peatones

Obras en la rotonda entre Peña de Francia y Avda de Maristas. Un peligro más para los peatones

Pero, independientemente de las posiciones sobre las ventajas y convenientes de este tipo de intersecciones, lo preocupante en este asunto es que la óptica desde la que se analizan y se contemplan es exclusivamente desde el automóvil privado. Así que, los vehículos de reparto y, especialmente, el transporte colectivo serán beneficiados o perjudicados colateralmente, pero nunca en primera instancia, porque ese lugar lo ocupa el rey indiscutible de la calzada.

Y, si esto es así, mejor no hablar de quienes los defensores de las rotondas consideran no ya perjudicados, sino inconvenientes, distorsiones indeseables, anomalías, al fin y al cabo, para esa fluidez soñada solo para automóviles privados y relucientes. En efecto, los grandes damnificados son los peatones y los ciclistas. Porque, en el diseño ideal de una rotonda, lo único que estorba, lo que no encuentra cabida por ningún sitio son los pasos de cebra. Ese es el gran problema que las rotondas no pueden resolver: ¿por dónde hacemos pasar a los dichosos peatones para que no sean un incordio? Las respuestas de manual son claras: cambiamos la ubicación del paso natural de los peatones, les hacemos pasos subterráneos o elevados, que siempre podremos vender que es para su seguridad, es decir, procuramos quitárnoslos del medio como podamos, todo sea para la mayor gloria de la fluidez del tráfico. Y no vamos a hablar de los ciclistas. A todos los ingenieros y expertos en movilidad que han hecho proliferar hasta el infinito las rotondas urbanas, les hacía yo atravesarlas repetidas veces montados sobre una bicicleta. La sensación de vértigo y de estar jugándote la vida es mayor que la buscada en esos deportes llamados de alto riesgo. Y todo sin que a nadie se le haya ocurrido diseñar o habilitar un paso seguro para ellos… De forma que, si los ciclistas quieren seguir vivos, lo que, si han decidido usar la bici en la ciudad no deja de ser una ambición peregrina, tienen que competir y robarle el espacio natural a los peatones invadiendo las aceras. De esta forma, conseguimos el prodigio de enfrentar por la supervivencia y el espacio a ciclistas y peatones, que son los grandes perjudicados de las rotondas. Maravilloso: dos pájaros de un tiro.

Así que, para terminar, solo me queda denunciar la criminal falta de previsión en la realización de las obras: la señalización correcta, la habilitación de pasos alternativos y seguros para peatones se las ahorraron las empresas constructoras y a nuestros gobernantes se les “olvidó” exigirlas en cumplimiento de esa normativa de la que presumen. Así, los amantes del riesgo y el peligro extremo ya pueden cruzar la Avenida de Maristas para ir por ejemplo al IES Fray Luis de León, que es casualmente donde trabajo. La heroicidad hace allí su prueba de fuego a todas horas y me consta que ya se ha cobrado algunas víctimas.

Por favor, ¿sería mucho pedir a quien corresponda, que en la planificación, diseño y ejecución pensaran también en los peatones y ciclistas? La ciudad también es para ellos y quieren seguir vivos.

Anuncios

Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: